JESÚS ES DIOS Y LAS HISTORIAS DE DAN BROWN

Piénsalo. Si Jesús no fue más que el amable maestro del relato de Brown, ¿qué autoridad podría ejercer? ¿Por qué se iban a molestar en crucificarle cuando la crucifixión era el modo de ajusticiar reservado a los criminales más viles y peores?

Y si, ciertamente, fuera un maestro ejecutado de aquella espantosa manera, ¿por qué sus seguidores abandonaron sus vidas normales y seguras para extender sus enseñanzas, exponiéndose a un destino semejante?

Lo cierto es que, a lo largo de los siglos, fueron arrestados, torturados y encarcelados, pero no por seguir a un filósofo. Fueron castigados porque, tal y como se entendía el cristianismo, daban culto a Dios, encarnado en Jesús de Nazaret con una fidelidad que les impedía honrar a César como señor o como dios. Su visión de un mundo en el que Dios reinaba como Señor del universo era, con absoluta certeza, una traición para los demás.

En este punto, nuestra búsqueda de lo lógico nos lleva a dos direcciones:

La primera: aunque Brown dice que el cristianismo primitivo no honró a Jesús como Dios hasta Nicea, no se comprende que, si fuera verdad lo que dice Brown, hubiera razones para ponerlos en el centro de la diana de la persecución.

La segunda: si, a pesar de la enseñanza y la liturgia con las que proclamaban que Jesús era Dios, solamente creían en Él como en un maestro mortal, ¿por qué no cambiaron su historia? Si no creían que era el Señor, y conscientes de que su fe les llevaría a ser arrojados a los leones o al exilio a las minas de sal... ¿por qué continuar con esa superchería?

Sencillamente, no tiene sentido.

Lo importante para nosotros, los que estamos interesados en lo que es Jesús y en lo que la cristiandad cree sobre Él, es:

Que toda la argumentación de El Código Da Vinci sugiere que el cristianismo, tal y como lo conocemos, es una maquinación, y que la verdad ha sido suprimida. Tenemos que pensar con lógica y seriedad sobre esto. ¿Qué provecho obtenían los apóstoles y los primeros cristianos para ocultar la verdad? ¿Les proporcionaba honra y alabanzas? ¿Les hacía más ricos? ¿Les hacía ganar poder? ¿Lo que afirmaban hacía sus vidas más cómodas y más seguras?

¿Soportarías los mismos padecimientos de los primeros cristianos si supieras que era una mentira?

Y, además de todo lo anterior, ¿qué sucedió al final con el cuerpo de Jesús?