BENEFICIOS DE EL CÓDIGO DA VINCI PARA LOS CRISTIANOS

Si hemos encontrado algo provechoso en el fenómeno de El Código Da Vinci, es el de haber despertado un gran interés por temas importantes: quién es Jesús, cómo era el cristianismo primitivo, el poder del arte y el tema del sexo y la espiritualidad.
Desgraciadamente, la opinión pública, ha aceptado las afirmaciones históricas que aparecen en El Código Da Vinci con enorme entusiasmo.
Ese entusiasmo denuncia un fallo importante: un fallo de las Iglesias de todas clases, por no dar a conocer a sus miembros unos hechos básicos de la historia y la teología cristianas. La credulidad con la que los lectores de Brown han aceptado sus afirmaciones de que los cristianos primitivos no creían en la divinidad de Jesús y de que la forma y el contenido del cristianismo actual son nada menos que las consecuencias de una lucha por el poder, debían ser una llamada a todos los responsables de la labor de formación.
¿Qué estamos enseñando al pueblo sobre Jesús? ¿Nada?
Seamos lógicos
Muchos lectores se han sentido desconcertados por las afirmaciones sobre la fe, que aparecen en El Código Da Vinci. Espero que este libro os confirme que la fe en Jesús como Dios es íntegramente fundamental para la fe cristiana, y que lo ha sido desde el comienzo de la predicación apostólica de la Buena Nueva.
Permitidme poner un punto final para aclarar aún más este tema.
En El Código Da Vinci aparece la presunción de que el lado «vencedor» del cristianismo se dedicó a suprimir hechos sobre Jesús que eran incómodos o inaceptables, o que no se hizo lo que Él quería.
Pensad por un momento en lo ilógico de esta afirmación. Yo he apuntado algunos aspectos a lo largo del libro y todo se reduce a lo siguiente:
Aquellos que Brown califica de «vencedores», y debemos insistir, falsamente, sufrieron terriblemente por su fe en Jesús.
Empezando, por supuesto, por el mismo Jesús.